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¿Es aceptable la política de fichajes sevillistas?
El Sevilla acaba de vender a su segunda estrella. Después de Reyes, Baptista ha salido por la puerta grande haciendo ingresar al club 20 millones de euros que pueden llegar a 24 cumpliendo una serie de objetivos deportivos (su costo fue cercano a cero).
Reyes salió hace dos años por un montante que pudo oscilar entre 24 y 28 millones de euros según objetivos y el equipo no lo notó. El coste de Reyes canterano también tendía a cero.
Con estas operaciones el sevilla ha ingresado mínimo 45 millones de euros y se quita de encima, teóricamente la deuda que le apretaba el cuello.
Económicamente negocios redondos, ¿y deportivamente?, ¿los sevillistas deberían estar contentos o no?
Se dice que el fútbol es sentimiento. Si tu equipo arruinado gana la Copa del Rey (un poné) los aficinados todos contentísimos y que la directiva se las apañe como pueda con la tela. Si tu equipo es un ejemplo de gestión, paga el día 1 y no debe a nadie pero no mete goles ni en propia puerta, fracaso total. Esto es una verdad empírica.
Conclusión: Como el Sevilla vaya tan mal este año como se apunta según los jugadores que tiene, Del Nido tendrá lo que se merece. Si el equipo no lo nota y se clasifica para la Uefa, un genio de las finanzas.
Conclusión filosófica: La política del club es en vender a las estrellas y comprar a otros jugadores desconocidos con la esperanza de que den el mismo resultado. Eso se llama Ruleta Rusa. Tarde o temprano la bala sale de la pistola, ¿cuánto tardará el Sevilla en recibir el impacto?